Ir al contenido principal

Carta abierta a Beatriz ( Susana)



Me decido a escribirte estas líneas, porque en los últimos días, has intentado contactar personas para contarles tu verdad, que según tengo entendido, consiste en responsabilizar a tus padres, del horror cometido contra nosotros.
Y sabes qué? Tenes razón, fueron ellos los que actuaron, no me llamaste vos, me llamo tu madre.
Entonces tengo que concluir que en ese punto las personas que ejecutaron ( porque nos ejecutaron sabes?) fueron tus padres.
Pero por más que intentes arreglarlo, todos sabemos quién fue la instigadora, y esa fuiste vos.
Entre tu hermano y vos, te eligieron a vos, y vos te quedaste calladita todo este tiempo.
Si vos, la misma que le exigió a tus padres que te pagaran la fiesta del civil porque según tu humilde criterio eso era lo que correspondía.
Vos la misma que trabajando a cuatro cuadras del lugar donde vivían tus sobrinos hiciste mutis por el foro.
Vos que no estuviste en un cumpleaños, ni en las fiestas de la escuela, ni en la salud ni en la enfermedad.
Vos que no tuviste la puta idea del sufrimiento y el dolor que pasamos, o mejor dicho no te importo.
Vos que nunca reparaste lo que instaste a romper.
Porque podes reparar sabes, y seguramente te preguntarás como se repara?
Se repara pidiendo perdón, en primer lugar, y ya que tus padres se quedaron con lo que nos pertenecía, y vos vas a recibir parte de eso, podes devolverlo, y ya está.
Este problemita no se arregla hablando, se arregla reparando lo que rompiste.
Y sabes que? Lo que rompiste tiene un precio muy alto.
Asi que podes dejar de ir llorando por los rincones queriendo contar tu versión, que es todavía mas vergonzosa que lo que hiciste.


Echarle culpa a tus padres, no sirve de nada, porque el daño ya está hecho.
Todo lo que conté es la pura verdad, y agradece que hay cosas que me callé, porque hasta a mi me da vergüenza ajena.
Si tan preocupada estas en aclarar, devolvé lo que no les pertenece, y tan amigas.
No tengo ningún vinculo sanguíneo con vos, asi que me da igual , a mi me estafaron y exijo reparación, punto y pelota.
No me interesan tus juicios de valor, y te vuelvo a repetir, hay cosas que callo, y que podría contar, porque manipulas la realidad, pero conmigo no.
Así que, ya sabes, arregla el problema donde se origino, no es contando versiones como se arregla esto, es devolviendo a sus legítimos dueños( tu hermano y yo) lo que nos pertenece.
Queres hablar con tus sobrinos?, hacelo, pero contales que podrían tener dos casas y tienen una porque ustedes se la robaron.
En nombre mío y de mis 5 hijos, te exijo me devuelvas lo que me pertenece, y que Dios te perdone, yo no puedo hacerlo.
Besos

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mi Padre, un poco de historia

Hay historias que se revelan con el tiempo. La de mi padre es una, en parte he tenido que descubrirla, indagarla, porque en toda familia hay secretos, cosas que se callan, y que por el bien de las generaciones futuras, es necesario descifrar. Pueden acusarme que lo que escribo tiene mi visión. No pretendo nada diferente, resulta imposible dejarme fuera. Pero cada uno podría contar su versión de los hechos, es más me encantaría, además lo aconsejo es sumamente doloroso y terapéutico. Mis bisabuelos vinieron de Italia, con algunos de sus hijos, otros nacieron aquí. Tuvieron trece, tres veces mellizos. A mi bisabuela la conocí, murió longeva, tenía noventa y tres años, yo cinco. Era una anciana flacucha, de pelo largo, muy largo, canosa, cuyo pelo peinaban con un rodete. Olía a limpio siempre. Acudí al velatorio, me preguntaron si quería ir, dije que sí. Mi abuelo Antonio, era uno de sus hijos, un mellizo que sobrevivió la muerte de su par. Un hombre sufrido, ...

Vestido de Fiesta

La de hoy, es una historia tragicómica. Tiene que ver con mi hermana y la ropa de mi boda, pienso a la distancia en el tiempo, que a veces las personas adultas abusan de los más jóvenes. Es la historia del vestido. Mi vestido claro, no podía ser de otra manera, lo hizo mi tía Mirtha, modista de profesión,   un orgullo para mí que lo hiciera, y no me equivoco al decirlo, porque lo sé en lo profundo de mi corazón, también para ella. Bajo la mirada atenta de su maestra, mi tía abuela, doña Rosario Troccoli, una leonina con una polenta, e intolerancia importante. Su exigencia llegaba a límites increíbles, pero tenía una habilidad impresionante para todas las tareas manuales. Brava la mujer, había perfeccionado su trabajo a límites impensados. Si uno sabia llevarla era generosa, pero la verdad…había que tener mucha paciencia. Silvana estaba de novio con un chico de Lanús, amigo de mi ex, vecino del barrio, cuyo apodo no me atrevo a escribir, por malas interpretacion...

Le falto sangre

Ponerle sangre. Eso me dice mi hermana, luego que le mande uno de mis escritos. -Se mas vos, mostrate mas. Me quedo pensando, sabía que le parecería poco sangriento. Pero como podemos escribir una historia dolorosa sin que duela tanto? Porque soy apasionada, y fuerte, pero si me meto de esa manera en las historias, lo primero que pasará es que me costará más escribir. Lo segundo es que será una visión más fragmentada. No es esa mi intención, soy consciente que solo poseo una parte de mi historia. Las otras partes corresponden a la mirada de los demás. Es imposible abarcar todas las miradas, y es ahí donde soy yo. No escribo para vengarme como algunos me han dicho, escribo para desahogarme. No es posible la venganza cuando lo que uno cuenta es verdad, y podría apretar el acelerador más a fondo, porque hay historias que no voy a contar. Porque hasta a mi me avergüenzan. También hay gente que dice que prefiere preservarse, yo doy la cara, no tengo nada de ...