Ir al contenido principal

La Reina Madre-como la conoci .





Como explique anteriormente, mi pareja era un poco reacia a presentarme a mi familia.
Eso lo volvia misterioso, cuanto mas misterioso mas interesante.
El venia a mi casa, conocia a toda mi familia, pero la de el nada.
Era un chico introvertido, es un hombre introvertido.
No le gusta hablar de sus cosas y ya se sabe como somos las mujeres, lo que no sabemos, lo imaginamos.
Es curioso, pero esta mujer, mi ex suegra, aun esta viva, y la llama asi su hija, la Reina Madre.
No es un calificativo mio, es un apodo que ellos le han puesto.
Bien, debia tener en ese entonces, aproximadamente 21 años.
Soy mala para recordar fechas y generalmente hago cuentas, paso tal, paso cual, y asi me voy acercando.
Pero soy sumamente extricta con los detalles, puedo recordar exactamente la ropa, los olores, la situacion completa.
Nos encontramos en la estación de Lanus, un lugar desconocido para mi, una chica capitalina, que miraba con ojos asombrados como si estuviera en el Cairo.
Estaba muy nerviosa, las mujeres tenemos miedo de no gustarle a la suegra. Sabemos de su importancia en la vida de sus hijos.
Me imagino ahora a mis pobres nueras tratando de agradarme.
Y a mi misma mirándolas como bichos raros que se llevaban mis tesoros.
Recuerdo esa muchacha que fui, temerosa y asustada.
Llegamos a la casa, me presento y nos sentamos en el living.
La habitacion, estaba pintada de amarillo y los sillones tapados con sabanas para que no se ensucien.
Eso no me gusto, lo confieso, era un mensaje que me decia : No ensucies.
Bardo mio seguro, pero me hizo sentir un poco incomoda.
Eran alrededor de las 8 de la noche.
Ahi estaban los dueños de casa, y la hermana.
Nunca me dieron acceso al resto de la casa, me sente en un sillon mientras conversábamos y la madre comenzo a ir y venir de la cocina, al dormitorio al baño.
Francamente no entendia mucho que pasaba.
Pero bueno, cada casa es un mundo y no es cuestión de malograr un encuentro, por una mala sensacion.
Me rio ahora que paso el tiempo...pero es para llorar.
En un momento la Reina Madre trajo pizza, la dejo en una bandeja y dijo:
-Aqui les dejo la comida, estoy preparándome para llevar a bailar a Beatriz, asi que vayan comiendo.
Y nos dejo sentados!!!
No entendia nada, me habian invitado a la casa y se iban?
Quiero aclarar a los jóvenes que antes ni loco te podias quedar solo o sola con tu novio en su casa.
En este caso no habia tal, porque estaba el padre.
Las idas y venidas del baño, se hicieron mas frecuentes, el baile comenzaba a las 10, asi que se despidieron.
La Reina Madre se puso un sacon de piel de nutria, y junto con su hija partieron, rumbo a lo desconocido, que era Mi Club, dejándonos en compañía de su marido, y adios que te vaya bien.
Me senti muy pero muy humillada.
No les importo de su hijo ni de mi.
Eran frios como un témpano de hielo.
Me humillaron y ningunearon sin piedad.
A su hijo tambien, entendi que la Reina Madre utilizaba a su hija para irse de joda.
Con el tiempo, me enteré por una persona de su confianza, que no eran afectos a recibir gente en su casa.
Que ni los amigos de los hijos tenian acceso al lugar.
Lo pase muy mal, y otra vez me pregunto por que si su hijo sabia que eran asi me sometió a esa situación.
Por que no dijo nada?
Nunca me pidieron disculpas, ni las necesito.
Pero fue uno de los momentos mas incomodos de mi vida.
Fueron crueles conmigo, recibi su destrato, la escena quedo montada, y asi comenzo la debacle.

No los estoy juzgando, dejo claro que asi lo vivi yo, esta es mi historia y aunque tratare de ser lo mas imparcial posible, tiene mi enfoque, pero pasar...paso.
Esta historia continuara

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mi Padre, un poco de historia

Hay historias que se revelan con el tiempo. La de mi padre es una, en parte he tenido que descubrirla, indagarla, porque en toda familia hay secretos, cosas que se callan, y que por el bien de las generaciones futuras, es necesario descifrar. Pueden acusarme que lo que escribo tiene mi visión. No pretendo nada diferente, resulta imposible dejarme fuera. Pero cada uno podría contar su versión de los hechos, es más me encantaría, además lo aconsejo es sumamente doloroso y terapéutico. Mis bisabuelos vinieron de Italia, con algunos de sus hijos, otros nacieron aquí. Tuvieron trece, tres veces mellizos. A mi bisabuela la conocí, murió longeva, tenía noventa y tres años, yo cinco. Era una anciana flacucha, de pelo largo, muy largo, canosa, cuyo pelo peinaban con un rodete. Olía a limpio siempre. Acudí al velatorio, me preguntaron si quería ir, dije que sí. Mi abuelo Antonio, era uno de sus hijos, un mellizo que sobrevivió la muerte de su par. Un hombre sufrido, ...

Vestido de Fiesta

La de hoy, es una historia tragicómica. Tiene que ver con mi hermana y la ropa de mi boda, pienso a la distancia en el tiempo, que a veces las personas adultas abusan de los más jóvenes. Es la historia del vestido. Mi vestido claro, no podía ser de otra manera, lo hizo mi tía Mirtha, modista de profesión,   un orgullo para mí que lo hiciera, y no me equivoco al decirlo, porque lo sé en lo profundo de mi corazón, también para ella. Bajo la mirada atenta de su maestra, mi tía abuela, doña Rosario Troccoli, una leonina con una polenta, e intolerancia importante. Su exigencia llegaba a límites increíbles, pero tenía una habilidad impresionante para todas las tareas manuales. Brava la mujer, había perfeccionado su trabajo a límites impensados. Si uno sabia llevarla era generosa, pero la verdad…había que tener mucha paciencia. Silvana estaba de novio con un chico de Lanús, amigo de mi ex, vecino del barrio, cuyo apodo no me atrevo a escribir, por malas interpretacion...

Le falto sangre

Ponerle sangre. Eso me dice mi hermana, luego que le mande uno de mis escritos. -Se mas vos, mostrate mas. Me quedo pensando, sabía que le parecería poco sangriento. Pero como podemos escribir una historia dolorosa sin que duela tanto? Porque soy apasionada, y fuerte, pero si me meto de esa manera en las historias, lo primero que pasará es que me costará más escribir. Lo segundo es que será una visión más fragmentada. No es esa mi intención, soy consciente que solo poseo una parte de mi historia. Las otras partes corresponden a la mirada de los demás. Es imposible abarcar todas las miradas, y es ahí donde soy yo. No escribo para vengarme como algunos me han dicho, escribo para desahogarme. No es posible la venganza cuando lo que uno cuenta es verdad, y podría apretar el acelerador más a fondo, porque hay historias que no voy a contar. Porque hasta a mi me avergüenzan. También hay gente que dice que prefiere preservarse, yo doy la cara, no tengo nada de ...